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31/1/12

Las alcachofas


No existe duda alguna respecto a que los pueblos del Mediterráneo usaban ya hace siglos como alimento esta planta en estado silvestre. Se han hallado diversos de documentos de la antigüedad donde Plinio o Galeno proporcionaban diversas “recetas” donde indicaba como prepararla, sin saber ciertamente cuáles eran sus cualidades nutricionales, pero sabiendo que se trataba de una alimento muy rico.

Si analizamos detenidamente la composición de la alcachofa, podemos descubrir la gran cantidad de componentes beneficiosos para la salud. Por una parte, destaca su composición en vitaminas,  destacando la A, B1, B2 y C y de otras sustancias como inulina y taninos. Por otro lado, su composición de minerales destaca altamente por contener potasio, calcio y magnesio (cantidad superior al de cualquier otra fruta o verdura).

La utilidad terapéutica de la alcachofa reside en la gran eficacia en todas las enfermedades del hígado y la vesícula biliar: regula la formación de la bilis y facilita la salida de la misma. Además tiene una gran capacidad antioxidante y ayuda a regular alteraciones producidas por estasis hepáticos, como presiones y dolor en el vientre, vómitos, mareos, borborismos intestinales (ruidos), vértigo, alteraciones intestinales (diarrea, estreñimiento, atonía) y prurito anal (picor). También ejerce una acción reguladora sobre el riñón, debida a una mejor eliminación del agua y de las sustancias de desecho. Si todas estas cualidades beneficiosas os parecen pocas, tenemos que sumarle que su consumo favorece la disminución de la urea (mejora la artrosis) y el colesterol en sangre, y es hipoglucemiante (apta para diabéticos).

Las alcachofas pueden ser empleadas crudas o cocidas, en diversos platos o ensaladas. Asadas al horno y debidamente aliñadas y condimentadas son un plato exquisito.  Cuando se sigue un tratamiento dietoterápico en el que es aconsejable el uso de abundante alcachofa, se puede usar su jugo, o tomar infusiones o decocciones de las hojas más duras que no se pueden consumir normalmente ni aun cocidas. Además de la alcachofa, en muchos lugares, se emplean como alimentos sus tallos, que se preparan simplemente hervidos o rebozándolos luego. 
Foto extraída de MundoRecetas
Por todo ello, y por su riqueza en minerales y vitaminas, no debe faltar en una sana alimentación.

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